Cómo dejar de dar el pecho

Una vez establecida la producción de leche, el destete causa ciertos cambios físicos. Tus senos continuarán produciendo leche durante un tiempo y si no se detiene la producción, es posible que se congestionen y posiblemente acaben desarrollando mastitis. También puedes experimentar un declive brusco de la prolactina, lo que puede potenciar sentimientos de depresión.

Cómo dejar de dar el pecho

He aquí algunas sugerencias que pueden reducir al mínimo las molestias y evitar problemas potenciales:

  • No bloquees tus pechos. Esta es una idea pasada de moda que ya no se recomienda ya que puede ser muy incómoda y puede causar obstrucción de los conductos y provocar mastitis. Utiliza un sostén deportivo de apoyo en su lugar.
  • No tomes medicamentos para acabar con tu leche. El uso de medicamentos para "secar" la leche no se recomienda, ya que no son muy eficaces y pueden causar efectos secundarios graves.

  • Utiliza un sostén de apoyo (pero no apretado). Elige ropa en la que sea menos probable en la que aparezcan manchas de humedad en caso de tener fugas y utiliza almohadillas para absorber el goteo de leche.
  • Bebe líquidos. Bebe siempre que tengas sed y la cantidad de agua y líquidos necesarios. La restricción de líquidos no ayuda en el destete.
  • Reduce el consumo de sal. La sal hace que tu cuerpo retenga líquidos.
  • Toma vitamina B6. Toma 200 mg de vitamina B6 al día durante 5 días para aliviar la congestión.
  • Bebe té de salvia. El té de salvia contiene una forma natural de estrógeno y disminuye la producción de leche, ayudando así a tu leche. El té de salvia puedes comprarlo en la tienda de alimentos saludables. Toma 1 cucharadita de salvia y disuélvela en 1 taza de agua caliente y deja reposarla durante unos 15 minutos. Tendrás que añadir un poco de leche o miel a la misma, ya que este té es muy amargo. Una taza cada 6 horas por lo general, suele secar la leche rápidamente. Este té funciona mejor si lo tomas con una infusión de hojas de repollo. De 3 a 4 ml cada 6 horas de preparado en disolución de alcohol por lo general secan la leche rápidamente y va un poco más rápido que el té. Este preparado se absorbe más fácilmente en las membranas mucosas, por lo que es un poco más eficiente en la disminución de la producción de leche.
  • Hojas de col. Las compresas de hojas de col son un remedio casero que se ha utilizado durante más de cien años para reducir la congestión y secar la leche. Para llevar a cabo el remedio, debes comprar col verde. Enjuagar las hojas, secarlas y ponerlas en la nevera. Debes quitar la base dura y dejar sólo las hojas. Envuelve tus pechos con las hojas y cubre la areola, pero sin cubrir el pezón. Las hojas encajan muy bien alrededor de la mama, el frío te dará una sensación de bienestar. Cubre todo el seno y si es necesario, el área debajo de los brazos. Cambia las hojas cada 30 minutos o antes si las hojas se marchitan.
  • Puedes sacerte un poco de leche. No tengas miedo en aliviar tu malestar sacándote un poco de leche. Sácate la leche suficiente para suavizar tus senos, pero no lo suficiente para vaciarlos por completo. Una ducha caliente te ayudará a aliviar el malestar de los senos y es un buen lugar para extraer un poco de leche para aliviar la plenitud.
Cómo dejar de lactar

¿Con qué frecuencia debes hacerlo? La frecuencia debe determinarse por tu nivel de comodidad. Cuando bombees la leche, sácate tan poca como te sea posible. Si has estado bombeando leche cada 3 horas, comienza bombeando cada 4 horas, luego cada 6, luego cada 8, luego cada 12, etc. Si has estado bombeando 200 ml en cada sesión, en las siguientes bombea 150 ml, luego 100 ml, luego 50 ml, etc. Al sacarte cada vez menos leche cada vez producirás menos sin causarte ningún problema físico.

La cantidad de tiempo que necesites para que la leche se seque dependerá de cómo de llenos tengas los pechos, el suministro se va acumulando en ellos. Si tienes muy poca leche cuando destetas a tu bebé, es posible que no tengas ninguna molestia. Para la mayoría de las madres, se recomienda un enfoque más gradual. Si tienes un suministro completo cuando destetas al bebé, ves disminuyendo las tomas gradualmente. Si haces esto, deberías poder vaciar tus senos por completo a las 2 o 3 semanas y en muchas ocasiones, incluso antes. Es normal que te salgan algunas gotas de leche o que tengas fugas durante las semanas o meses posteriores de dejar de amamantar a tu bebé.

Si has perdido a tu bebé y te gustaría donar la leche que te extraigas durante ese tiempo o la leche que habías congelado, puedes ponerte en contacto con uno de los bancos de leche de tu país. Ellos proporcionan la leche a los bebés enfermos o prematuros cuyas madres no son capaces de proporcionar leche para ellos.

A las donantes voluntarias no se les paga por su leche. Los bancos de leche pagan por las pruebas para asegurarse de que las donantes están sanas y también costean el procesamiento y el envío de la leche al banco.