Cómo dejar de hacer pipi en la cama

La enuresis nocturna, el término médico que hace referencia a orinarse en la cama durante la noche, en realidad es más común de lo que piensas entre los niños en edad escolar. Mientras que muchos niños son capaces de retener la orina toda la noche a los 5 años, hasta uno de cada ocho niños de entre 5 y 8 años, aún están lidiando con esta condición embarazosa. El porcentaje se reduce constantemente a medida que los niños van creciendo, pero 1 de cada 20 niños de 10 años todavía moja la cama por la noche y del 1 al 2 por ciento de estos niños continuan con el problema hasta los 15 años.

Cómo dejar de hacer pipi en la cama

Para la mayoría de los niños, el problema es neurológico. El cerebro del niño no está enviando señales a la vejiga para mantener la orina mientras duerme. Vaciar la vejiga mientras duerme es un acto reflejo, tal como lo hizo cuando era un bebé. La genética juega un papel importante también. Aproximadamente tres de cada cuatro niños que sufren enuresis tienen un hermano, padre, tía, tío o primo que también se orinaba en la cama en la infancia. De vez en cuando, la humectación de inicio súbito puede ser psicológica, provocada por la agitación que puede provocar una mudanza, un nuevo bebé o un divorcio.

Pero a pesar de que lo de orinarse en la cama es común, incluso los padres tienden a mantener el problema bajo las sábanas. Una vez que estos niños crecen y se separan de la etapa del pañal (aproximadamente a los 4 años), las cuestiones de hacerse pipí por la noche, ya no se comentan con otras personas. Ya que por una parte, los padres pueden sentirse como si hubieran suspendido el carnet de padres y por otro lado, nadie quiere sentirse juzgado por otras personas. ¿Quién quiere escuchar las críticas de los demás? Como por ejemplo: "Eres demasiado indulgente el niño", "quítale los pañales" o consejos aún más ingenuos "Que haga pipí antes de dormir". Noticia de última hora: Para la mayoría de los niños que mojan la cama, nada de eso funciona.

Los padres a menudo no piden información de forma voluntaria sobre el tema de orinarse en la cama en el consultorio del pediatra. Es posible que no quieran avergonzar a sus hijos o que consideren que es un "problema para tratar en casa". Y, por desgracia, los médicos rara vez preguntan por este tema.

Cómo ayudar a los niños a enfrentar el problema

Debido a que el hecho de orinarse en la cama es principalmente neurológico, castigar o avergonzar a un niño no va a ayudar y en realidad puede hacer que el proceso de tratamiento se alargue más tiempo. En cambio, una buena forma para empezar es simplemente explicarle a tu hijo lo que le está pasando a su cuerpo.

Puedes decir algo parecido a esto: "Cuando duermes, tu cerebro no puede controlar tu vejiga, no es algo que se hace a propósito o porque seas infantil. Con el tiempo, cuando crezcas un poco más, tú también dejarás de hacerte pis en la cama".

Por supuesto, aunque el niño sepa que la enuresis forma parte del desarrollo común o está atada a una experiencia estresante, no hace que la realidad del día a día sea más fácil. Debido a este tipo de "problemas", el niño puede volverse muy celoso de su intimidad y de su higiene. Cuando los niños duermen en casa de un pariente o de un amiguito del colegio, los niños se ponen el pañal secretamente por la noche para que nadie se dé cuenta. Por la mañana, a menudo se despiertan temprano para cambiarse y tirar el pañal antes de que nadie los pueda ver. Esto puede provocar que los padres se sientan mal porque el niño no pueda controlar su propio cuerpo.

El primer paso es bastante simple: Los médicos tienen pacientes que siguen las técnicas básicas como la eliminación de la cafeína de sus dietas y la limitación de líquidos durante la noche. Esas cosas ayudan, pero el consenso general afirmma que la mayor ayuda es comprar una alarma de cama. Se considera la opción número uno para mantener a los niños secos. Una alarma generalmente cuesta unos 70 u 80 € y está disponible en Internet y en algunas tiendas de suministros médicos. Las mejores alarmas incluyen tanto un tono audible, como un sensor de vibración.

Cómo funcionan: el niño usa un sensor de humedad muy sensible en su ropa interior. El sensor se conecta a la alarma, que se activa cuando el niño se orina y lo despierta. Aunque tu hijo ya haya mojado la cama, con el tiempo esta alarma entrena a su cerebro para despertar cada vez más rápido. Con el tiempo, su cerebro lo despertará a la primera gota para que pueda detener el flujo; y luego, antes de que se le escape la primera gota de orina. Este proceso puede durar hasta dos meses, por lo tanto, no es algo que se deba probar un par de noches antes de una fiesta de pijamas.

Si ves que tu hijo no se despierta con la alarma, será mejor que duermas en la habitación de tu hijo o que utilices un monitor de vigilancia. Al principio, es posible que tengas que ayudarlo a despertar y llevarlo al baño porque se sienta muy aturdido. En un par de semanas, verás como el niño ya está en el cuarto de baño antes de que te levantes. En cuatro semanas, puede que el niño se despierte completamente seco dos o tres noches a la semana. Es un proceso.

Cómo dejar de orinarse en la cama

4 consejos para noches secas

Descartar problemas de salud. Lleva a tu hijo a una revisión médica para descartar cualquier condición o enfermedad. Es cierto que las enfermedades que puede causar estos síntomas son bastante raras. Si tu hijo no se hacía pipi en la cama y de repente comienza a hacerlo, es posible que tenga una infección de vejiga.

Forma parte de la patrulla orinal durante el día. Algunos niños que se hacen pis por la noche es porque van estreñidos. Un recto completo puede interferir con la función de la vejiga. En este caso, debes hacer que tu hijo beba mucha agua y alimentos ricos en fibra. También debes hablar con su pediatra para que te recete alguna ayuda laxante si el problema no se soluciona con la dieta. Es importante que animes a tu niño a ir al lavabo cada dos o tres horas durante el día aunque te diga que no tiene ganas. Una vejiga que no se vacía por completo o con suficiente frecuencia durante el día, puede dejarse llevar por la noche.

Utiliza la medicación con moderación. En casos verdaderamente extremos, los médicos pueden prescribir un anti-diurético, pero es una solución a muy corto plazo. Estos medicamentos cierran temporalmente la capacidad del cuerpo para crear orina, por lo que podría evitar que tu hijo moje la cama en un campamento o una fiesta de pijamas. Sin embargo, tan pronto como tu hijo deje de tomar el medicamento, va a volver a mojar la cama de nuevo.

Asegúrate de que tu hijo está listo. Tu frustración no es la clave aquí. Tu hijo tiene que estar motivado para dejar de mojar la cama. Si él no está preocupado, debe seguir con la ropa interior desechable por la noche durante más tiempo. Te lo hará saber cuando sea el momento.