Cómo dejar de pensar en algo

Cada uno de nosotros sabe lo que se siente al ser atacado por un pensamiento desagradable o no deseado. Podría ser una inseguridad o duda persistente, una inquietante historia de las noticias, la humillación de ser rechazado recientemente, etc. Por más que trates de bloquear o expulsar hacia fuera la imagen o sensación aparece una y otra vez. Esto te hace sentir miserable y en gran medida, como un prisionero virtual de tu propia mente cruel.

Cómo dejar de pensar en algo

La mayoría de la gente cree que en realidad no hay mucho que puedas hacer al respecto, que en algún nivel, estos pensamientos deben necesitar aparecer y que tratar de bloquearlos no tiene sentido. La buena noticia es que la mayoría de la gente se equivoca. A pesar de todo, se pueden bloquear los pensamientos dolorosos, no deseados o contraproducentes, si te armas con las estrategias adecuadas.

Muchos pensamientos promocionan la aparición de emociones negativas: culpa, ansiedad, depresión, odio a uno mismo, etc. No te dejan disfrutar de tu vida y no te permiten concentrarte en nada. El problema es que los recuerdos de lo que pasó o de lo que te preocupa siguen apareciendo una y otra vez en tu mente. Vas a seguir sintiéndote fatal a no ser que expulses para siempre esos pensamientos dolorosos y no deseados. Afortunadamente, estamos aquí para ayudarte.

Bloquear (o "suprimir") un pensamiento es un reto, debido a que un pensamiento bloqueado tiende a recuperarse, en otras palabras, puede volver más tarde cuando hayas bajado la guardia. La idea es que, mientras estás bloqueando un pensamiento (por ejemplo, tratando de librarte de los pensamientos de "osos blancos"), parte de tu cerebro está activamente buscando cualquier pensamiento de osos blancos para poderlo apagar de inmediato.

Esa búsqueda activa crea un efecto irónico, que hace que los pensamientos de osos blancos sean más accesibles, por lo que una vez que bajas la guardia y dejas de bloquearlos, los pensamientos vuelven corriendo a tu mente. Y ahora, en lo único que puedes pensar es en osos blancos.

Durante mucho tiempo, los psicólogos creían que permitirte a ti mismo seguir adelante y pensar en osos blancos era la única solución, con el tiempo, tu cerebro ya no estaría a la caza de estos pensamientos ni trataría activamente de bloquearlos, se desvanecerían por ellos mismos. Pero los pensamientos pueden ser bloqueados, sin efecto rebote. Para ello, hay dos cosas que necesitas saber.

1. En primer lugar, recuerda que el bloqueo de un pensamiento siempre es un poco difícil, no importa qué tipo de pensamiento sea. Pero el hecho de que sea difícil, no quiere decir que, en cierto nivel, sea necesario pensar que se trata de un pensamiento concreto. Tu cerebro no necesariamente tiene una agenda oculta. La verdadera ironía es que la creencia, lo hace realidad, eso es lo que crea el efecto rebote. En otras palabras, seguirás siendo perseguido por un pensamiento si le pones más energía bloqueándolo de la necesaria y si le das más significado e importancia de la que merece.

De hecho, en una serie de estudios, los psicólogos Jens Foerster y Nira Liberman encontraron que si ellos explicaban a la gente por adelantado, antes de perdirles que bloquearan un pensamiento, que siempre es difícil de bloquear, lps participantes no experimentaban rebote alguno. Los pensamientos bloqueados en realidad los debes colocar en la carpeta de bloqueado. Los osos blancos nunca regresarán a tu mente.

Así que el primer paso para el bloqueo de un pensamiento no deseado es realmente abrazar la idea de que realmente no necesitas pensarlo.

Cómo dejar de pensar en algo que no quiero pensar

2. En segundo lugar, se necesita una estrategia para manejar la idea cuando llegue. La clave es planificar de antemano lo que vas a hacer cuando el pensamiento aparezca en tu mente. Puede ser tan simple como decirte a ti mismo: "Si el pensamiento viene, entonces voy a ignorarlo". Algunos pueden preferir reemplazar el pensamiento no deseado o sentimiento con un pensamiento o sentimiento más positivo. En un estudio, los jugadores de tenis que estaban plagados de ansiedad y la duda pre-partido conquistaron estos pensamientos con el plan "Si dudo de mí mismo, entonces voy a recordar todas las veces que he ganado en el pasado".

Puedes practicarlo una y otra vez a lo largo del día, siempre que esas terribles visiones te hagan una visita. Cada vez las visitas serán menos y menos frecuentes.

Esto no significa que debamos ir por ahí bloqueando todos los pensamientos desagradables que se cruzan en nuestro camino. Hay momentos en que nosotros realmente tenemos que reflexionar sobre las cosas malas que nos pasan, para comprender su significado, para llegar a un acuerdo con nuestros sentimientos y aprender y crecer a partir de nuestras experiencias. Sin embargo, cuando en realidad no hay nada que ganar con la reflexión, cuando un pensamiento simplemente prolonga el dolor, es bueno saber que hay realmente una manera de librarse de él y seguir adelante.