Cómo dejar de pensar en negativo

Cómo dejar de pensar en negativo en 7 sencillos pasos

El pensamiento negativo puede convertirse en un hábito mental o puede ser debido a una falta de coraje; porque a veces, realmente necesitas coraje para permanecer positivo cuando te enfrentas a los contratiempos.

Cómo dejar de pensar en negativo

Si siempre estás pensando lo peor, esperando el fracaso y la traición, ves inconvenientes donde otros no lo hacen, incluso ves las cosas positivas como negativas, todo ello se convierte en una especie de póliza de seguro. "Si me espero lo peor, entonces no voy a estar decepcionado cuando suceda".

Otra "ventaja" para el pensamiento negativo es el síndrome "te lo dije". Para algunos, puede ser más importante tener razón en sus predicciones negativas, que el que sucedan cosas buenas.

He aquí una idea: El hábito de pensar negativamente no sólo predice la probabilidad de que alguien va a deprimirse, sino también predice la probabilidad que existe que alguien sufra todo tipo de otras enfermedades en su vida. No estoy sugiriendo que los pensamientos negativos por sí solos traigan enfermedades, pero no ayudan a prevenirlas ni a curarlas.

Vamos a ver lo que puedes hacer para detener los pensamientos negativos. Pero primero, vamos a examinar el error fundamental y más común del pesimismo y que te hace más propenso a él.

El error más común del pensamiento negativo

Las personas negativas se sienten orgullosas de describirse a sí mismas como "realistas". La proclamación "más realista" es una de las favoritas de los cínicos. Y en cierto modo tienen razón. La propia negatividad influye en los resultados. Las profecías que se cumplen realmente suceden. La investigación ha descubierto que incluso lo que creemos acerca de nuestra salud puede influenciarnos en nuestra propia salud real.

Por lo tanto, los pensamientos negativos pueden atormentarnos, incluso cuando las cosas parecen ir bien: "Es demasiado bueno para durar". Mi primer consejo tiene que ver con cómo el pensamiento negativo distorsiona la percepción.

1. Deja de pensar en los extremos

La vida no es blanca o negra, todo o nada. Pero el pensamiento negativo tiende a ver las cosas malas en extremo. Por ejemplo:

  • En lugar de pensar que vas a hacer todo lo que puedas en el examen, piensas: "lo voy fallar por completo".
  • En lugar de pensar que tu negocio necesita un tiempo para ponerse en marcha, piensas: "me voy a estrellar, por culpa de este negocio me voy a quedar en la ruina".
  • En lugar de simplemente sentir unos nervios durante tu discurso, piensas: "me voy a morir de los nervios, voy a hacer el ridículo".
Cómo dejar de ser negativo

El pensamiento de todo o nada pierde los matices sutiles de la vida. Nos hace ver el futuro en términos de desastres dramáticos, fracasos y catástrofes. Claro, de vez en cuando los desastres ocurren, sin embargo, la mayor parte de la vida consiste en tonos grises.

El primer paso para superar el pensamiento negativo no es "sólo ser positivo" de repente, sino que debes buscar los tonos de gris. Digamos que has estado preocupado por una relación. En lugar de pensar: "Va a ser un desastre" o "Va a ser perfecto", deberías pensar "Espero que hayan muchos momentos, aunque soy consciente de que habrán otros no tan buenos y algunos malos, al igual que en cualquier relación".

Escribe todo lo que hayas estado pensando de forma negativa. Ahora escribe tres posibilidades no tan malas, ni tan emocionantes o terroríficas, pero más realistas, algo que sea más probable que suceda. De esta forma das a tu cerebro más opciones para reducir la emotividad y te permitirá pensar más claramente.

2. Deja de generalizar negativamente

Pregúntate a ti mismo: "Si sucede algo malo, ¿puedo sobre-generalizarlo? o es algo que puede suceder de forma aislada".

Por ejemplo, si alguien te rechaza para una fecha, eres capaz de separar esa negatividad más allá de esa persona, tiempo y lugar. ¿Qué te dices a ti mismo?: "Todo va mal, nada funciona". Si fallas una prueba ¿qué te dices a ti mismo?: "Bueno, no he logrado esa prueba; No estoy feliz por eso, pero voy a tratar de conseguirlo la próxima vez" ¿O te dices? "Soy estúpido" o "No soy capaz de aprender nada".

Y ya que estamos en el tema…

3. No minimices el lado positivo

El pensamiento negativo impide que las personas vean las cosas positivas cuando suceden. Es como si hubiera una pantalla filtrando las cosas positivas. La ampliación de los reveses y el minimizar los éxitos conduce a la desmotivación y la miseria.

Adquiere el hábito de ver los contratiempos como algo temporal y específico y no como algo permanente y omnipresente. Todos tendemos a encontrar lo que buscamos. Si te encuentras pensando pensamientos negativos acerca de una persona, por ejemplo, busca también la parte positiva: "Es tan sincero... Eso sí, para ser justos, es muy servicial con ese proyecto... y puede ser muy divertido..." Siempre hay una parte positiva, pero hay que buscarla.

4. Deja de comerte la cabeza

Pensar negativamente nos crea incertidumbre. Esto puede llevarnos a la "comernos la cabeza". Por ejemplo, "Ella no me ha enviado ningún mensaje, seguro que ya no me quiere" o "Sólo lo dijo que para hacerme sentir mejor, pero realmente no lo cree".

El tener que asignar un significado a algo antes de tener una evidencia real te hace más propenso a creer lo tu imaginas. Retrasar la asignación que tu le quieras dar a todo, significa que una situación ambigua es una parte clave de la superación de los pensamientos negativos.

Cuando te conviertes en una persona más positiva (o simplemente más cómodamente neutral), pensarás: "No sé por qué no me ha enviado un mensaje..." También serás capaz de considerar todos las posibles razones por las que no te haya podido enviar un mensaje, tanto positivas como negativas.

Éstos son algunos ejemplos que pueden ayudarte:

  • Se ha dejado el teléfono.
  • Se ha quedado sin batería en el teléfono.
  • No tiene saldo telefónico.
  • Está en una conferencia.
  • Está en un avión.
  • No tiene cobertura.

5. Deja de tomar toda la responsabilidad

Si lo atribuyes a los "otros" o a la "suerte" cuando ha pasado algo bueno o exitoso y no te haces protagonista aunque el éxito haya sido en gran parte gracias a ti mismo, entonces estás exteriorizando lo positivo. O también podrías estar externalizando la cualidad de otros diciéndote a ti mismo cuando alguien hace algo bueno por ti: "Lo hizo para ganar favores". Si tú mismo o alguien más hacéis algo bueno, simplemente acéptalo.

Los pensadores negativos también tienden a hacer lo contrario. Es decir, internalizan o se culpan a ellos mismos de todo tipo de cosas negativas que tienen poco o nada que ver con ellos.

6. Deja de forzar tus propias normas sobre la vida

  • "Si realmente me amara, no haría eso".
  • "Si yo fuera una buena madre, no perdería la paciencia".
  • "La gente no debe actuar de esa manera".
  • "Si yo no puedo hacer esto, entonces debo ser realmente estúpido".
  • "Llegó tarde el otro día, seguro que debe estar viendo a alguien más".
  • "Si dice eso, significa que no me respeta".
  • "Los resultados de mis pruebas médicas tardan mucho y eso significa que algo malo me pasa".

A veces construimos normas estrictas en cuanto a cómo debe o debería ser la realidad. Esta es una forma más segura de sentirte defraudado por ti mismo y por otros.

Esto no quiere decir que no debamos esperar nada de nosotros mismos y de los demás, sino más bien que las reglas no tienen por qué ser irrazonablemente inflexibles.

Si te sientes decepcionado o defraudado, entonces es porque debes haber estado esperando algo más. Examina lo que era y pregúntate: "¿Mis expectativas eran demasiado altas?".

7. Deja de pensar en cosas malas e imagina situaciones buenas y finales felices

La imaginación es una cosa maravillosa, pero no si la usas para asustarte a ti mismo. A veces tenemos que ser capaces de "suspender el funcionamiento de la imaginación". Utiliza tu mente de forma constructiva. Si estás a la espera de un futuro evento y en tu mente comienzas a imaginar que todo va a ser un desastre y las ideas te empiezan a martillear, deja de pensar en ello. Practica el imaginar cosas buenas y finales felices.

Detener los pensamiento negativos lleva tiempo y esfuerzo y es un trabajo que nunca has hecho. Practica estos siete consejos que te serán muy útiles para el resto de tu vida.