Cómo dejar de ser vago

La pereza es una dolencia un poco desagradable que afecta a todo el mundo de vez en cuando. Todos nos preguntamos alguna vez a nosotros mismos: "¿Cómo puedo dejar de ser tan perezoso?". La superación de la pereza o la capacidad de hacer cosas que no queremos hacer, es una parte crucial para lograr el éxito. Las cosas simplemente que tienen que hacerse, tenemos que hacerlas nosotros mismos o asegurarnos que se hagan. Cuando llegamos a un acuerdo con este hecho, vamos a tener que hacer tareas desagradables para tener éxito. Este pensamiento hace que sea mucho más fácil simplemente "apretarse el cinturón" y hacer las tareas que sabemos que tendremos que hacer en algún momento de todos modos.

Cómo dejar de ser vago

El éxito es el resultado de hacer unas pocas grandes tareas y muchas tareas minúsculas que nos servirán para conseguir las grandes tareas. Hoy nos vamos a centrar en cómo lograr hacer todas esas pequeñas tareas que no tienes ganas de hacer. La gente perezosa deja sin terminar las pequeñas tareas durante demasiado tiempo. Las personas exitosas hacen esas pequeñas tareas de forma más rápida, indolora y eficaz. Aquí están las claves de cómo la gente exitosa supera la pereza.

Cómo dejar de ser perezoso en 8 sencillos pasos

1. Organízate. El aspecto más importante de la superación de la pereza es estar organizando. Así que muchas veces queremos hacer algo productivo, pero el desorden hace que parezca imposible hacer nada y nos desanima a comenzar nuestra tarea. Un espacio de trabajo agradable, limpio y organizado sólo nos invita a trabajar y a ser productivos. Un espacio de trabajo desordenado y destrozado nos invita a quedarnos en el sofá. Gasta un par de horas para organizar los puestos de trabajo. Haz que todo sea lo más fácil, eficiente y continuo posible.

2. Haz una lista de "cosas por hacer" todas las noches antes de acostarte. Es imprescindible escribir nuestras metas para que podamos visualizar exactamente lo que hay que hacer. Cada noche, haz una lista de cosas por hacer en un cuaderno o en el Word y añade de 5 a 10 cosas que debes cumplir al día siguiente. Desde pequeñas tareas como ir al banco hasta grandes tareas como terminar proyectos gigantescos. Todo lo que hay que hacer tiene que estar en la lista de "cosas por hacer". Ninguna tarea es demasiado grande o demasiado pequeña para no poder estar en la lista de "cosas por hacer".

3. Completa la lista de "cosas por hacer" a primera hora de la mañana. Todos conocemos la sensación de miedo y de muerte inminente, cuando sabemos que tenemos que hacer algo, pero no queremos hacerlo. Por eso, lo vamos retrasando y cada vez se hace más y más pesado de hacer. Al tener algo pendiente para hacer que nos cuesta tanto, algo nos va carcomiendo por dentro. La única manera de deshacerse de ese sentimiento es realizar las tareas más desagradables a primera hora de la mañana. Realiza todas las tareas que tengas que hacer por la mañana, a partir de la tarea más difícil y terminando con la tarea más fácil. Después de haber completado todas las tareas a primera hora de la mañana tendrás una cierta sensación de libertad.

4. Vestirse para la ocasión. Un factor muy importante que contribuye a la pereza es ir vestido de forma no adecuada o perezosa. El uso de pantalones cortos y sandalias no hace que alguien tenga ganas de trabajar. Por otro lado, el uso de una buena camisa con botones y unos pantalones largos nos hace sentirnos más productivos. Dan ganas de conseguir las cosas que hay por hacer. Cada día debes vestirte como si tuvieras una importante reunión, incluso si trabajas desde casa, incluso si tu empresa tiene una política de vestimenta casual, incluso si te sientes perezoso y no quieres vestirte para la ocasión. Hay que vestirse para el éxito, ya que nos da una mentalidad exitosa y productiva.

5. Sé hiper consciente del tiempo. Inicia y termina nuestra lista de "cosas por hacer", al mismo tiempo exacto cada mañana, es un imperativo. Se llama hábito y rutina y es lo que separa el perezoso del productivo. Cuando tienes una rutina y un hábito es fácil conseguir acabar un determinado número de trabajos todos los días. Al no tener una rutina, hace que sea muy difícil lograr cualquier cosa. Inicia una rutina, establece horarios específicos para iniciar y lograr tus metas cada día y siempre ten en cuenta el tiempo. No quieres que se te acabe el tiempo que le has asignado al trabajo sin haberlo acabado. Viendo la fuerza del reloj se trabajar más duro y más rápido para tenerlo todo listo antes de la hora. Queremos una hora de inicio definida y un tiempo en meta definido para completar nuestra lista de "cosas por hacer" todas las mañanas.

Cómo dejar de ser perezoso

6. Ten un cuaderno a mano. Llevar un cuaderno o una agenda es altamente beneficioso. Una de las razones es que las ideas nos vienen a menudo cuando estamos caminando por la calle, conduciendo, paseando al perro, sentados en un tren o en otros lugares en los que no estamos preparados para llevar a cabo estas ideas. Llevar un cuaderno contigo, te permitirá anotar estas ideas, las próximas tareas "para hacer".

7. Tener un domingo perezoso. Ser productivo durante toda la semana es una gran sensación. Después de ser productivo te puedes tomar un día de descanso a la semana y no hay mejor día de descanso y para vaguear que el domingo. La mayoría de negocios no están abiertos los domingos, la mayoría de las personas no cogen llamadas telefónicas o responden a mensajes de correo electrónico los domingos. Además tener un domingo libre te permitirá descansar y prepararte para el día más importante de la semana, el lunes.

8. Haz que alguien más haga las tareas desagradables. La pereza florece sobre todo cuando tenemos que hacer cosas que no queremos hacer. Como llamar al servicio al cliente o ir a la oficina de correos y enviar de una carta, o mirar los libros de cuentas. o de volver a llamar a clientes, o ir al banco, o llamar a la agencia de viajes para cambiar un vuelo. Cuando queremos hacer algo, nada nos puede parar, cuando no queremos hacer algo, el obstáculo más pequeño e insignificante nos puede parar durante un largo periodo. Tener un asistente personal, compañero de trabajo, secretaria, esposa/o, novia/o o un asistente virtual para hacer estas cosas para nosotros, nos mantiene frescos para las tareas reales que tenemos que realizar. Es la regla 80/20: El 20% de las cosas que hacemos son las más importantes y resulta que las más importantes son las que más gusta hacer. El 80% de las tareas que tenemos que hacer son minucias que no nos gusta hacer, pero que tienen que hacerse. Si alguien más las puede hacer es perfecto.

Cosas para recordar

La organización es el primer paso para superar la pereza. Cuando nos hemos tomado el tiempo suficiente para organizarnos, que suele ser la parte más difícil, es muy fácil hacer las cosas con rapidez y fluidez a partir de entonces.

Hacer las tareas desagradables primera hora de la mañana. Eso incluye todo, desde ir al gimnasio, comprobar tus cuentas on-line y el cambio de tu dirección, hasta terminar el gran proyecto.

Hacerte una lista de "cosas por hacer" es muy importante porque te permite visualizar lo que hay que hacer. La visualización es la clave del éxito.

Vístete para el éxito, ya que esto te mentaliza para conseguirlo. Utiliza ropa bonita que A) Te haga sentir productivo y B) haga que las otras personas piensen que eres productivo.

La hora actual es tu amiga. Sé siempre consciente de la época y lo que tienes que estar haciendo en ese preciso momento, incluso si es el momento para la relajación.

Disfruta de un domingo lento y sin nada que hacer, pero no dejes que la pereza siga en ti el Lunes. El lunes es tiempo del negocio. El lunes por la mañana siempre se debe comenzar a funcionar a toda velocidad y no parar hasta la noche del sábado.